Puede que si acabas de empezar un huerto no seas consciente de lo importante que es organizar bien un huerto.
A mi me ha pasado, y me ha tocado aprender por las malas; el echo de malgastar espacio, gastar más dinero del que debería o tener que rehacer trabajo son algunos de los problemas que surgen por no organizar bien el huerto.
También tienes que ser paciente ya que la organización al fin y al cabo es una habilidad que se aprende con el tiempo, no te preocupes ni te estreses si crees que lo estás haciendo mal. Siempre puedes volver a intentarlo.
En este artículo te mostrare los 3 pasos que yo utilizo en mi huerto para organizarme bien.
Paso 1: Analiza que tienes y que te falta
Define y se consciente de el espacio del que dispones, las horas de luz que recibe tu huerto (en verano y en invierno), el clima de donde vives, la época del año en la que estás y que se puede cultivar.
Espacio
Si tienes un huerto en tierra mide el espacio en metros cuadrados y si tienes un huerto urbano mide las macetas o bancales que tengas y los litros que tienen.
Clima
Saber el clima de donde vives es importante para poder protegerte ante olas de calor o heladas.
Luz
Cuantas más horas de luz solar diarias tenga tu huerto mejor. Si tu huerto está mayoritariamente en sombra o luz indirecta, no te preocupes, aun puedes cultivar con una relativa normalidad, lo único malo es que tus plantas crecerán más lentamente y hortalizas muy demandantes como los tomates tendrán una vida difícil.
Época del año
Dependiendo de la época del año se pueden cultivar determinados cultivos, aunque hay excepciones.
Para saber más acerca de el calendario de cultivo puedes entrar en los siguientes enlaces:
Paso 2: Selección de los cultivos y las cantidades
Para decidir que cultivar primero, a parte de averiguar que puedes cultivar según las condiciones de clima, luz y espacio, también define que te gustaría comer o que te haría ilusión ver crecer hasta la cosecha.
Puede parecer una tontería pero te aseguro que de esta manera vas a disfrutar mucho más el cuidar tu huerto.
Una vez sabes que vas a cultivar y el espacio del que dispones para saber «cuanto» y de «que» vas a plantar tienes que conocer los marcos de plantación.
Por lo general los cultivos que acaben siendo grandes, como: tomates, brócoli, berenjenas, pimientos o calabazas necesitan 40-50cm entre plantas y 50-60cm entre líneas.
Por otro lado los cultivos más pequeños, como: las lechugas, las acelgas, los ajos, las cebollas, el perejil o la zanahoria requieren entre 15-20cm entre plantas y unos 30-40cm entre líneas.
Paso 3: Crea una maqueta de tu futuro huerto
Ahora que tienes los datos (espacio y cultivos), es hora de plasmarlos. No empieces a cavar sin un plan. La mejor forma de ahorrar energía física es gastar un poco de energía mental primero.
Crea un dibujo en 2D del espacio de tu huerto (preferiblemente a escala) y coloca todos los cultivos que quieras plantar.
Este boceto es tu mapa del tesoro. Al dibujarlo, te darás cuenta de problemas potenciales antes de que ocurran en la realidad.
ATENCIÓN: Si eres novato te recomiendo encarecidamente que revises los consejos extra que están descritos a continuación…
Consejos extra para organizar tu huerto
Ya tienes el diseño base, pero si quieres pasar de nivel novato a experto, hay ciertos matices que marcan la diferencia entre un huerto que sobrevive y uno que prospera.
Los ciclos de vida
Saber cuánto tarda una planta desde la siembra hasta la cosecha te permite anticipar cuándo quedará libre ese espacio para el siguiente cultivo. También cuanto mejor sean las condiciones para la hortaliza más rápido y mejor crecerá.
Como referencia te puedo decir que cultivos como las lechugas o las acelgas tardan unos 90 días hasta que empiezan a espigar, luego, otros cultivos como el pimiento, la berenjena o el tomate tardan unos 60-90 días en empezar a dar frutos y los puedes cosechar durante meses.
La asociación de cultivos
Este es un tema fascinante. Las plantas interactúan entre sí. Saber sobre que cultivos se pueden asociar o no es vital para maximizar la productividad; esto es más avanzado y si estás empezando puedes omitirlo.
Eso si hay cultivos que NO deberían estar juntos como los que son del mismo tipo.
Los tipos se diferencian por la parte de la hortaliza que te comes, es decir, no plantes lechugas con acelgas o ajos con cebollas; esto último aunque seas novato tienes que tenerlo en cuenta siempre.
Tipos de hortalizas:
- Hortalizas de hoja: lechuga, espinaca, acelga.
- Hortalizas de fruto: tomates, berenjenas, pepino, pimientos.
- Hortalizas de raíz: zanahoria, rábano, patatas.
- Hortalizas de bulbo: cebolla, ajo
La razón es simple: plantas de la misma familia o tipo suelen consumir los mismos nutrientes y atraer las mismas plagas. Si las pones juntas, estás creando un buffet libre para los insectos y agotando el suelo el doble de rápido.
Gestión del tiempo y la cosecha
Uno de los problemas más comunes al diseñar un huerto es que, de repente, todo madura a la vez y no das abasto para comerlo.
Para evitar esto, mi recomendación es aplicar la siembra escalonada, esto consiste en sembrar en diferentes días o semanas el mismo cultivo, de está manera no te crecerá todo de golpe y no tendrás que tirar comida.
Plantar un par de lechugas cada dos semanas te asegura ensalada fresca durante toda la temporada, en lugar de tener 20 lechugas listas el mismo día.
Anota los detalles
Otro consejo es llevar una libreta con lo que has cultivado, la cantidad, la fecha de siembra y si has aplicado algún tipo de fertilizante o abonado al suelo. Este «diario de campo» será tu mejor enciclopedia en los años venideros. Aprenderás de tus propios éxitos y errores revisando tus notas anteriores.
La salud del suelo y la rotación
Cuando termina una temporada, el trabajo de diseño no acaba, se reinicia. El suelo tiene memoria.
Este es un consejo para cuando acabe la temporada y toque cultivar las hortalizas de la nueva época del año; esto consiste en no repetir el mismo tipo de cultivo en el mismo suelo, si ya has plantado lechugas en un huerto urbano no repitas otra vez lechugas o hortalizas del mismo tipo; el suelo estará gastado de los nutrientes específicos que necesitan para prosperar.
La rotación de cultivos es la mejor manera de mantener la fertilidad de la tierra de forma natural y evitar el desgate extremo.
Stock de Herramientas
Finalmente, hablemos del equipo. No necesitas la sección entera de jardinería del centro comercial, pero sí lo esencial para trabajar cómodo y eficiente.
Por último te recomiendo que siempre tengas herramientas y materiales básicos para el huerto, esto incluye: pala o paleta, sustrato, regadora, podadora, tutores y semilleros.
Artículo creado por Adrián de Unhuertomás
