
Yo he transformado una pequeña parcela que llevaba décadas abandonada en un vergel productivo en menos de un año.
Y lo mejor de todo: lo hice sin tener experiencia previa.
Hacer un huerto en tu jardín es mucho más fácil de lo que crees.
Aquí no te voy a hablar de teoría aburrida vamos al grano.
Como prepararse para plantar un huerto
Te voy a ahorrar horas de trabajo y frustración con un solo consejo: deja de planificar y preguntar tanto.
Si no sabes lo que estás haciendo, no planees en exceso ni te preguntes demasiado qué hacer.
Actuar es la única manera de avanzar rápido y aprender de verdad.
Puede que te equivoques, claro. Pero es que si planeas durante semanas, al final te vas a acabar equivocando igual, solo que habrás perdido mucho más tiempo antes de empezar.
Cuando seas un veterano, entonces planificar tendrá sentido para optimizar.
Ahora mismo, tu misión es mancharte las manos.
Como hacer un huerto en el jardín paso a paso
Vamos al grano. Olvida los manuales complejos. Para tener éxito solo necesitas seguir esta hoja de ruta: analizar tu luz, preparar el suelo, elegir bien qué plantas comprar y mantenerlas vivas.
Aquí tienes el proceso exacto que yo seguí.
Paso 1: Análisis de luz, espacio y herramientas
Lo primero es conocer tu campo de batalla.
Fíjate bien en la cantidad de horas de luz que recibe tu futura zona de huerto, tanto en verano como en invierno.
También tienes que ser realista con el espacio del que dispones.
No necesitas una hectárea, pero sí saber cuántos metros cuadrados vas a trabajar.
Por último, define tu presupuesto y las herramientas. No te vuelvas loco comprando de todo.
Una buena azada es, a veces, todo lo que necesitas para empezar.
Paso 2: Definición del espacio y planificación de cultivos
Ahora toca delimitar. Define físicamente el espacio que vas a dedicar a tu huerto.
Piensa qué quieres plantar una vez tengas el suelo listo. No es necesario un plano de arquitecto, pero sí saber si quieres tomates, lechugas o ambas.
SIEMPRE antes de cultivar remueve mucho la tierra y déjala «suelta».
Si tu terreno lleva años parado, como me pasó a mí, al principio tus cultivos crecerán un poco más lento y darán menos frutos.
Pero con el tiempo (hablo de años) lo regenerarás y será perfecto para cultivar.
A no ser que lo cuides y regeneres muy bien.
Paso 3: Lo básico sobre el cuidado (Antes de empezar)
Aprende lo justo y necesario sobre los cultivos que has elegido. No te estudies la enciclopedia.
Solo necesitas saber tres cosas básicas de cada planta:
- Luz necesaria: horas de luz solar directas al día
- Riego: En general, solo cuando el suelo este seco.
- Espacio vital entre plantas: distancia entre líneas y hortalizas
- Asociaciones básicas (qué plantas se llevan bien y cuáles no): Separa las que sean del mismo tipo.
- Cuando se cultivan: cada época del año tiene sus cultivos y cosechas.
| Hortaliza | Tipo | Distancia entre plantas | Siembra |
|---|---|---|---|
| Acelga | Amaranthaceae | 30 cm | Todo el año |
| Ajo | Liliaceae | 15 cm | Mar–May |
| Berenjena | Solanaceae | 40 cm | Mar–Jun |
| Brócoli | Brassicaceae | 40 cm | Oct–Feb |
| Cebolla | Liliaceae | 20 cm | Todo el año |
| Guisante | Fabaceae | 15 cm | Nov–Ene |
| Espinaca | Amaranthaceae | 30 cm | Oct–Feb |
| Haba | Fabaceae | 20 cm | Nov–Ene |
| Tomate | Solanaceae | 40 cm | Marzo |
| Lechuga | Asteraceae | 40 cm | Todo el año |
| Pepino | Cucurbitaceae | 30 cm | Marzo |
| Pimiento | Solanaceae | 40 cm | Marzo |
| Zanahoria | Apiaceae | 20 cm | Oct–Abr |
Paso 4: Obtención de la hortalizas
Aquí es donde la mayoría fracasa por querer ser demasiado puristas.

Te recomiendo que para empezar compres planteles en viveros.
Hacer semilleros es una parte complicada y técnica.
Si eres principiante, las semillas pueden no germinar y te frustrarás antes de empezar.
Comprando la planta ya crecida (el plantel), te ahorras esa fase crítica y obtienes resultados mucho más rápido.
Lo bueno de los semilleros es que te sale mucho más barata cada hortaliza.
Cada plantel suele costar 0,25€ mientras que cientos de semillas rondaran 1€.
Paso Extra: Mantenimiento avanzado después de haber empezado
Ahora solo queda el mantenimiento de tu huerto. Esto será algo que vayas aprendiendo con el tiempo, ya que cada huerto es único.
Sin embargo, hay directrices universales que todos debemos cumplir para tener éxito.
Prevención de plagas y enfermedades
Cada época del año y cada hortaliza pueden atraer plagas u hongos distintos. Si ves que algo va mal, investígalo en detalle en ese momento.
Hay mucha teoría, pero quédate con esta regla general: intenta mantener tu huerto limpio y sin encharcamientos.
El exceso de humedad es el enemigo número uno. Si evitas tenerlo todo encharcado, evitarás la mayoría de hongos, enfermedades y muchas plagas.
Protección contra el clima extremo
El clima extremo es poco común, y normalmente los cultivos resisten bien.
Pero si quieres tomártelo en serio y evitar que se ralenticen tus resultados, apunta esto:
- Heladas: Compra mantas térmicas. Monta estructuras semicirculares sencillas para cubrir tus cultivos cuando se prevean temperaturas bajo cero.
- Olas de calor: El sol excesivo puede afectar negativamente a ciertos cultivos. Puedes comprar o crear tú mismo mantas de semisombra o mallas de sombreo para evitar la sobreexposición.
Te explico como hacer semisombra en el huerto en este artículo.
El cuidado del suelo
Cada suelo es un mundo y aprenderás qué necesita el tuyo con el tiempo.
Esto se sabe observando que unos cultivos crecen mejor que otros, por el color o por si hay lombrices y insectos.
Lo más básico que debes hacer es:
- Mantén el suelo suelto y removido usando una azada o motoazada.
- Aplica abono o fertilizantes naturales regularmente.
- Usa Acolchado (Mulching).
El acolchado es una barrera de restos orgánicos naturales que se aplica sobre el suelo. Sirve para que los bichos y bacterias descompongan esta materia, aportando nutrientes.
Además, el acolchado conserva la humedad de forma espectacular. Úsalo cuando el suelo descanse (invierno) o en los meses de calor para ahorrar agua.
La rotación de cultivos
La base que tienes que entender es simple: cada tipo de hortaliza consume unos recursos específicos del suelo.
Si siempre plantas lo mismo en el mismo sitio, agotas esos recursos.
La rotación de cultivos consiste en plantar algo distinto cuando acaba el ciclo de una planta, para que gaste recursos diferentes.
O bien, dejar reposar el suelo con acolchado o abono.
Lo ideal es dividir tu huerto en cuatro partes y rotar cada temporada.
- Ejemplo práctico: Los tomates son solanáceas y desgastan mucho el suelo. Cultivar otra solanácea (como pimientos o berenjenas) en ese mismo sitio al año siguiente es un error.
Adiciones avanzadas para el huerto del jardín
Una vez domines lo básico, puedes añadir estas mejoras que te ahorrarán trabajo y mejorarán mucho tus resultados:
Compostaje
Puedes hacer compost para tener abono gratuito con el que nutrir tu tierra.
Esta es una manera genial de reciclar los restos vegetales de tu cocina y así, a la larga, hacer menos viajes para tirar la basura.
Y tranquilo, el compost si se hace bien no huele mal, por lo que no te preocupes.
Para hacer un buen compost tienes que conseguir un equilibrio de materia inorgánica y orgánica.
Gallinas
Tener gallinas, aparte de ser una excelente fuente de huevos, también te puede ayudar a abonar y nutrir tu tierra.
Puedes utilizar las cacas de las gallinas como abono potente, o si no incluirlas directamente en la rotación de cultivos.
Es decir, dedicar una porción de tu huerto donde sueles cultivar a ser un corral temporalmente para que ellas limpien y abonen la zona.
Automatización del riego
Una vez tengas tus cultivos plantados y sepas que van a estar mucho tiempo así, puedes montar un sistema de riego por goteo.
Gracias a un temporizador, puedes regar tus plantas automáticamente incluso cuando pases varios días fuera de casa.
Fertilizantes orgánicos
Para mejorar los resultados que obtengas, usa fertilizantes caseros.
Hay muchas recetas disponibles en Internet, pero yo me conozco dos que funcionan de maravilla:
- Borra del café: Lo secas y lo aplicas directamente.
- Cascara de huevo: Lo trituras y lo aplicas directamente. Funciona bien con tomates y pimientos y repele caracoles y babosas,
Invernadero
Si tienes un gran espacio, puedes dedicar una porción de este a un invernadero.
Es realmente útil en invierno, donde hay cultivos que lo pasan mal con el frío.
Además, también puede alargar las cosechas de los cultivos de verano, como los tomates, permitiéndote disfrutar de ellos más tiempo.
Beneficios inmediatos de un huerto
Cuando comiences con tus primeras cosechas, te darás cuenta de algo evidente:
La comida que has cosechado está mucho más buena que la del supermercado.
El sabor es real, intenso. Esto te animará a comer más sano casi sin darte cuenta.
Además, ver todos los días cómo crecen las plantas que tú mismo has cultivado da mucha paz.
Es el mejor momento de desconexión del estrés del día.
Preguntas Frecuentes sobre huertos en jardines
¿Cuándo regar en el huerto?
Olvídate de horarios fijos. Mete el dedo en la tierra unos 3 centímetros: si sale seco, riega; si sale húmedo, espera. Es mejor que pasen un poco de sed a que las ahogues y provoques hongos.
¿Qué hago si mi jardín tiene mucha sombra?
No te rindas. Si no llegas a las 6-8 horas de sol directo para tomates o pimientos, planta cultivos de hoja como lechugas, espinacas o acelgas, que funcionan de maravilla con menos luz.
¿Cuáles son los mejores cultivos para principiantes?
Las lechugas, acelgas o rabanitos. Crecen rápido y se cultivan todo el año.
¿Puedo empezar un huerto en invierno?
Sí, pero empieza planificando y preparando el suelo. Puedes plantar cultivos de invierno como habas, guisantes o ajos, que aguantan bien el frío.
¿Es muy caro empezar un huerto?
No. La inversión inicial en herramientas y planteles es baja. Además, reciclar materiales para el huerto es muy común.
Artículo creado por Adrián de Unhuertomas
